Xalapa, Ver., a 21 de octubre de 2013
· Este mal
es causado por gérmenes
La cistitis es causada por gérmenes, por lo regular bacterias que ingresan a la
uretra y luego a la vejiga. Estas bacterias pueden causar infección en la
vejiga, la uretra y llegar a los
riñones, afirmó José Luis Barradas Velásquez, médico de la Coordinación
de Prevención y Atención a la Salud del Instituto Mexicano del Seguro Social
(IMSS).
Las mujeres
tienden a contraer infecciones con más frecuencia que los hombres, explicó, debido
a que su uretra es más corta y está más cercana al ano. Por esta razón, las
mujeres son más propensas a contraer una infección después relaciones sexuales
o al usar un diafragma para el control de la natalidad. La menopausia también
aumenta el riesgo de una infección urinaria.
“La mayoría de las veces, el cuerpo puede deshacerse de
estas bacterias al momento de la orina. Sin embargo, algunas veces, las
bacterias pueden adherirse a la pared de la uretra o la vejiga o multiplicarse
tan rápido que algunas de ellas permanecen en la vejiga”.
Las probabilidades de desarrollar cistitis, explicó, son
bloqueo de la vejiga o la uretra, diabetes, próstata agrandada, uretra estrecha
o cualquier cosa que bloquee el flujo de orina, pérdida del control del
intestino (incontinencia intestinal), edad avanzada (sobre todo en las personas
que viven en asilos de ancianos) y embarazo.
“También se incrementa el desarrollo de cistitis cuando
se presentan problemas para vaciar totalmente la vejiga (retención urinaria),
procedimientos que involucran las vías urinarias y permanecer quieto (inmóvil)
durante un período de tiempo largo (por ejemplo, cuando usted se está
recuperando de una fractura de cadera)”.
El médico dio a conocer que los síntomas de la cistitis
son: orina turbia o con sangre, la cual puede tener un olor fuerte o fétido,
febrícula (no todo mundo tendrá fiebre), dolor o ardor al orinar y presión o
calambres en la parte baja del abdomen (normalmente la parte media) o en la
espalda y necesidad imperiosa de orinar con frecuencia, incluso inmediatamente
después haber vaciado la vejiga.
Para detectar este mal es necesario hacer un análisis de orina para buscar
glóbulos blancos, glóbulos rojos, bacterias y evaluar ciertos químicos, como
nitritos en la orina y se puede efectuar un urocultivo (muestra limpia) para
identificar la bacteria en la orina con el fin de constatar que se esté usando
el antibiótico correcto para el tratamiento.
Finalmente, declaró que por lo regular, los médicos
prescriben antibióticos por vía oral, debido a que hay un riesgo de que
la infección se disemine a los riñones. El médico también puede recomendar
fármacos para aliviar el dolor urente –ardiente-y la necesidad imperiosa de
orinar.
“En el IMSS recomendamos que toda persona con una
infección renal o vesical, además del tratamiento, beba mucha agua”.
No hay comentarios:
Publicar un comentario