Escenarios
•Regreso sin gloria
•Migrante en E.U.
•Trabaja de “cerillo”
Luis Velázquez
22 de octubre de 2013
I
Nidia Ortiz fue la primera mujer del pueblo que partió como migrante a Estados Unidos.
Apenas con la escuela primaria y secundaria terminada, la mayor de seis hijos, con un padre ejidatario que sembraba maíz y frijol de autoconsumo en una parcelita, madre soltera de una adolescente, se fue a la aventura.
En el otro lado vivió durante cinco años, todos, de trabajadora doméstica y de nana, ahorrando hasta el último centavo, pues su dinerito en dólares lo enviaba a sus padres y a su hija para que siguiera estudiando.
Sin derecho a una vida propia, jamás aceptó la invitación de las compañeras para salir a bailar el viernes y el sábado con los compas de México y de América Central que, además, tantos dolores de cabeza dejaban a las amigas que de pronto salían embarazadas.
Nunca pudo legalizar su estado migratorio y, por tanto, siempre abrigaba el legítimo miedo y temor a ser repatriada.
Durante los cinco años su vida giró alrededor de la casa donde se empleaba con lealtad perruna, soñando con su hija y su familia, cargando en el recuerdo la pinche pobreza y miseria que pensaba, sabía, estaba segura… sólo termina con la muerte, pues así había sido el destino de sus abuelos y tatarabuelos y la anterior ascendencia.
II
El día “D” aterrizó en su vida y ni modo, la repatriaron a partir de las leyes xenófobas y segregacionistas en 19 estados de E.U., cuando la ley condenaba a los norteamericanos a una multa y hasta la cárcel si tenían a indocumentados trabajando en sus residencias.
Había llegado al otro lado con una maletita y sus tiliches, y salió de igual manera, con los mismos tilichitos en la misma maletita.
Peor todavía, sintiéndose expulsada del paraíso y, por tanto, frustrada, como en aquella película de Héctor Suárez “El mil usos”, que cuando los policías lo tiran en el puente de Ciudad Juárez se pone de pie y en nombre de la raza le mienta la madre al país llamado de la democracia y las libertades.
Fue aquel un regreso sin gloria.
III
Sin fuente de empleo en su pueblo, tocó puertas en un pueblo de Veracruz para trabajar de chacha y en todos lados le exigieron tres cartas de recomendación de gente conocida, pues, ahora, ni hablar, es la única manera con que las jefas de familia suelen garantizarse la paz y la tranquilidad.
Bajita, excedida de peso, rechonchita, envejecida, las canas poblando la sien, madre soltera, Nidia Ortiz ha terminado de “cerillo” en una plaza comercial, con un horario que inicia a las 7 de la mañana y termina a las 4, 5 de la tarde.
Y es que, además, y sin ningún pago, en la casa comercial les exigen que a cambio de la oportunidad de chambear de “cerillos” deben prestar servicio como, digamos, conserjes, utilizados para todo, desde la carga y descarga de los carros en la bodega hasta la limpieza general.
Vive soñando con la propina, con días, unos pocos, buenos, en quincena, y con una feroz competencia entre ellos, pues también hay hombres, claro, de la tercera edad, pero fuertes y vigorosos, que suelen arrebatar al cliente.
Así, todos los días son iguales. Igual el lunes que el martes y el miércoles y el jueves y el viernes y el sábado y el domingo. Días planos, sin emoción social, sin una sorpresa, sin una aventura.
Expediente 2013
El paraíso de la droga
Luis Velázquez
22 de octubre de 2013
Es el México de Miguel Ángel Félix Gallardo, Rafael Caro Quintero y Ernesto Fonseca Carrillo. También es el México de José López Portillo, Miguel de la Madrid y Carlos Salinas de Gortari. Tiempos aquellos, marzo de 1985, cuando en Guadalajara fue asesinado Enrique “Kiki” Camarena Salazar, agente de la D.E.A.
Entonces, y como quedara revelado con el asesinato del famoso columnista Manuel Buendía, también era el tiempo cuando se acusaba a la Dirección Federal de Seguridad “de proteger a narcotraficantes y a la C.I.A. de estar asociada con la Federal de Seguridad en negocios turbios”, según el relato de Héctor Berrellez: “Uno de los tres exagentes federales estadunidenses que señalaron a la C.I.A. como autora del asesinato de Camarena”. (Proceso 1929, J. Jesús Esquivel).
Eran aquellos hechos revueltos y turbulentos donde unos cubanos estaban involucrados, entre ellos: Félix (Ismael) Rodríguez y, en tales circunstancias, Berrellez cuenta al corresponsal en Washington:
“Uno de los contratistas que trabajaba con la C.I.A. me dijo: “Rodríguez es el que maneja en México los campamentos de los contras, donde llegan los aviones cargados de droga. Los campamentos están en Veracruz, en un rancho de Caro Quintero. Están usando una aerolínea de Juan Ramón Matta Ballesteros llamada Setco”.
“Y en esa aerolínea usan a los pilotos para llevar armas a Nicaragua para los contras; pero además esos pilotos llegan a México, cargan coca en sus aviones y luego llegan a bases militares norteamericanas, donde no tienen que pasar por la aduana’’.
Así, y ¡oh desgracia!, una vez más el nombre de Veracruz aparece en el mapa de los grandes negocios de los carteles del siglo pasado que poco a poco se fueron adueñando del país… hasta llegar a la tierra jarocha, la que muchos han considerado como un paraíso y una isla lejana, distante, del ojo del huracán del narcotráfico.
EL PASADO CONDENA A VERACRUZ
Tiempos aquellos ¡oh! En el último número de Proceso queda constancia de que Rafael Caro Quintero, liberado semanas anteriores por la justicia mexicana y, al mismo tiempo, reclamado por la justicia de Estados Unidos, tenía ¿tiene? ranchos en Veracruz, adonde a finales del siglo pasado llegaban aviones “cargados de droga” en campamentos, donde, además, entrenaban a los contras nicaragüenses.
El dato, claro, habla del Veracruz que fue; pero que de igual manera, pudiera estar vivo.
Nadie puede olvidar, por ejemplo, que cuando en 1994 apareció en Chiapas el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (E.Z.L.N.) trascendió que aquí, en Veracruz, en la zona centro, ahí por Yanga, existían campos de entrenamiento para los zapatistas del subcomandante Marcos.
Incluso, hasta llegó a decirse que habían encontrado tierra fértil en la montaña negra de Zongolica cuando, además, desde ahí caminara Gloria Arenas Agís, una de las fundadoras del TINAM, al resto de la nación para convertirse en la comandante Gloria del Ejército Popular Revolucionario.
Es más, en el sexenio de Agustín Acosta Lagunes siempre se habló de las malas amistades de Arturo Izquierdo Herbrad, el dueño del rancho ‘Camino Real’, quien preso en el penal de Lecumberri por delitos contra la salud, se volvió legendario cuando escapara de aquella cárcel de alta seguridad.
Y, bueno, la leyenda, con los polvos de aquellos lodos, inició en Veracruz cuando Joaquín “El Chapo” Guzmán, la versión moderna de Miguel Ángel Félix Gallardo, Rafael Caro Quintero y Ernesto Fonseca Carrillo, se convirtiera en el barón de la droga más famoso del país y tenía en la tierra jarocha (sexenio de Patricio Chirinos Calero) a José Albino Quintero Meraz, preso ahora en el penal de Almoloya.
DEJAR HACER, DEJAR PASAR…
Es más, en la historia de la delincuencia organizada siempre se ha publicado que los nexos de Quintero Meraz llegaban hasta Quintana Roo con el gobernador de la época, Mario Villanueva, alias “El chueco”, privado de su libertad por sus ligas con el narcotráfico, tiempos, grandes tiempos, cuando Veracruz fue el paso de la droga de sur a norte del país caminando en tierra fértil, sin ninguna vigilancia policiaca.
Y más, mucho más, por la ubicación geográfica de un Veracruz con tres puertos claves para la importación y exportación de la droga, además, claro, de las (presuntas) facilidades oficiales, de igual manera como en su tiempo, Caro Quintero tenía sus ranchos “para recibir aviones cargados de droga”.
Un día, sin embargo, cuando la autoridad quiso darse cuenta, los carteles ya estaban naturalizados y declarados hijos pródigos del “estado ideal para soñar”.
Y desde entonces, también manejan el tráfico de migrantes de América Central (Guatemala, Honduras, Salvador y Nicaragua) a Estados Unidos, convirtiendo a la tierra jarocha “en el cementerio de migrantes más extenso del país” en la mirada del sacerdote José Alejandro Solalinde Guerra, director del albergue “Hermanos en el camino”.
Y es que con el simple hecho de que los carteles pacten entre sí repartiéndose el territorio jarocho, pues para todos da, y reduzcan el índice de la violencia, basta y sobra para que la autoridad los deje hacer y deshacer…
Barandal
•Mal resultado en español
•Prueba ENLACE de la S.E.P.
•Ni de panzazo se aprueba
Luis Velázquez/III
22 de octubre de 2013
PASAMANO: ¡Bravo, felicidades, Veracruz!, la Secretaría de Educación Pública (S.E.P.), a través de la prueba ENLACE aplicada en la materia de español en las escuelas primarias, enciende una lucecita, tenue, débil, frágil, en los últimos tres años, aun cuando, en ningún momento, y como dicen los clásicos, “puede cantarse victoria”… Pero, bueno, dependiendo si el vaso está medio lleno o medio vacío, las cosas son “de acuerdo con el color del cristal con que se mira”… Con todo, pudiera decirse que la carreta se va empujando… Por ejemplo, mientras en el año 2008, el promedio de bueno y excelente fue del 26.0 por ciento, en el año 2011 se disparó a 35.1 por ciento… Y en tanto en el año 2009 fue del 28.8 por ciento, en el 2012 aumentó al 37.9 por ciento… Y mientras en el 2010 quedó en 33.3 por ciento, en el año 2013 ha alcanzado el 35.8 por ciento… Claro, del 2010, el último año del sexenio anterior, a la fecha, 2013, apenas, apenitas y subió un 2.5 por ciento, lo que nada significa, y más cuando, se recuerda, la educación tiene asignado el más alto presupuesto en la tierra jarocha… Pero más todavía, como se advierte, del año 2011, con el 35.1 por ciento de promedio, al 2013, con el 35.8 por ciento, solo se incrementó en un .7 por ciento, es decir, ni siquiera, vaya, el uno por ciento… Y más allá de cualquier interpretación educativa, política, social, económica, etcétera, un alza en 3 años del .7 por ciento se entiende como un mínimo, nulo, esfuerzo institucional de la autoridad para apretar tuercas con habilidad diplomática en la base magisterial y obtener un mayor rendimiento… Diríase, entonces, que se ha bajado la guardia, por tanto, se ha dejado de luchar y/o, en todo caso, la calidad educativa se ha menospreciado y el barco ha sido abandonado a la deriva, caminando por inercia, pian pianito, al ahí se va…
BALAUSTRADAS: al mismo tiempo, el resultado histórico de la prueba ENLACE en la materia de español con los alumnos del tercero, cuarto, quinto y sexto grado marca un mínimo descenso, apenas perceptible, en el rubro de insuficiente y elemental… Por ejemplo, en el año 2011, el primero del sexenio actual, el índice era del 64.9 por ciento, un año después, 2012, del 62.1 por ciento, y en el último año, 2013, del 64.2 por ciento… Es decir, en tres años el rubro de insuficiente sólo descendió 0.7 por ciento, lo que en términos de aprovechamiento pedagógico y rendimiento educativo, y considerando el ranking nacional, pero más aún, el ranking educativo en el mundo, habla, de igual manera, de un mínimo esfuerzo entre la autoridad y los sindicatos magisteriales y los profesores y hasta los padres de familia para obtener mejores perspectivas… Incluso, pudiera asegurarse que el promedio de Insuficiente y Elemental habría quedado igual que en el último año del sexenio anterior… Claro, si nos vamos a la historia, se observaría que mientras en el año 2006 el grado de Insuficiente llegó al 82.1 por ciento en la materia de español de norte a sur de Veracruz; ahora, ocho años después, está en el 64.2 por ciento… Y, por tanto, caray, tomemos vino tinto, que tanto gustaba al historiador José Iturriaga, y brindemos porque vamos bien y vendrán tiempos eufóricos… Pero al mismo tiempo, si tal fuera la razón de una efervescencia, estamos mal porque con todo Veracruz continúa en el sótano de la calidad educativa en el país…
ESCALERAS: como una falacia, la S.E.P. indica que el avance histórico en Veracruz del año 2006 al 2013 fue de 17.9 puntos porcentuales y, por tanto, habría de colocar una estrellita más a la autoridad educativa local… Alto, por favor, alto, por el siguiente dato numérico… Mientras en el año 2011, el promedio de bueno y excelente fue del 35.1 por ciento, el promedio de insuficiente fue del 64.9 por ciento… En el año 2012, el promedio de bueno y excelente fue del 37.9 por ciento y el de insuficiente y elemental del 62.1 por ciento… Y en el año 2013, el promedio de bueno y excelente fue del 35.8 por ciento y de insuficiente del 64.2 por ciento… Es decir, Veracruz salió reprobado… Pero, bueno, si nos queremos engañar a nosotros mismos, adelante, ni un paso atrás en la ignominia, pues, en todo caso, cada quien levanta su castillo de la pureza… Y es que, con todo, el rubro de insuficiente sigue encabezando el ranking de la prueba Enlace en la materia de español en Veracruz… Además, cuando la S.E.P. habla de bueno y excelente, en ningún momento separa los puntos porcentuales de bueno y excelente, lo que constituye una trampita numérica… Así, se oculta más la realidad escalofriante y sirve para que cada gobernante en su entidad federativa dispare los cohetes festinando su gran política revolucionaria y patriótica…


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