lunes, 29 de abril de 2013

"No hay que aceptar migajas en migración"



Especialistas cuestionan varios puntos del proyecto migratorio y advierten restricciones que podrían dejar a miles fuera del proceso; no hay que aceptar migajas, señalan. La visita de Obama a México se dará mientras en su país hay un intenso debate por el tema

Una vez presentado el proyecto de ley para una reforma migratoria en Estados Unidos, distintas voces involucradas con el tema se han levantado para que “ahora sí” haya una aprobación y no se quede en el aire.
Pero “no es hora de migajas”, aseguró la abogadaDoralina Skidmore, es momento —dijo— de tener todo el pan completo para aquellos inmigrantes irregulares que por años han esperado una oportunidad, y por fin la puedan tener.
Skidmore es una abogada que se dedica a llevar asuntos migratorios, en Tucson, Arizona, una de las regiones más duras para quienes permanecen en Estados Unidos sin documentos legales.
En entrevista con EL UNIVERSAL, la litigante advirtió que aún no se puede cantar victoria sobre una reforma migratoria, pues en realidad todavía no hay nada.
“Aún no hay nada, esa es la cruel realidad. No hay nada concreto. Mucha gente quiere saber si ya puede enlistarse, la cruel realidad es que no hay nada todavía, estamos con los senadores y cientos de páginas. Todavía se espera la propuesta de la Cámara de Representantes y que al final haya algo en común y aprobado para que el presidente (Barack Obama) lo firme.
“Claro que todos estamos esperando con los brazos abiertos pero no a ciegas, porque cualquier reforma migratoria viene con un precio, desafortunadamente”, comentó.
Recientemente el grupo bipartidista de 8 senadores estadounidenses presentaron el documento identificado como S744 Proyecto de Ley 2013 para la Seguridad Fronteriza, Oportunidad Económica y Modernización Migratoria, que abre la esperanza a millones de indocumentados en la Unión Americana para regularizar su estancia en aquél país.
El proyecto, sin embargo, condiciona a un reforzamiento de la seguridad fronteriza, la opción de naturalizar a unos 11 millones de inmigrantes ilegales de todas las nacionalidades. Propone, además, que los jóvenes menores de 30 años y los extranjeros dedicados a las labores agrícolas, legalicen su estatus sin esperar a la certificación de la seguridad fronteriza, por lo que podrían obtener su residencia legal en unos 5 años.
Refiere, además, que se dará un permiso de trabajo con derecho a salir de Estados Unidos, después de 10 años se otorgará la residencia permanente y se podrá solicitar la ciudadanía; en total serían 13 años para llegar a la ciudadanía. Se prevén unos 2 mil dólares en gastos para el trámite; para hacer ser aspirante a legalización debió llegar a la Unión Americana antes de 2012, haber pagado impuestos y no tener antecedentes penales.
Skidmore subrayó que toda reforma debe tomar en cuenta cómo se va a afectar a la gente, no sólo a beneficiar y sobretodo tomar en cuenta a la sociedad que vive en la frontera.
“No queremos una militarización, no queremos que digan: ‘ah bueno, vamos a legalizar pero vamos a ser más muros, vamos a traer más gente de la Patrulla Fronteriza, porque nuestra vida ahorita ya es difícil”, comentó.
De bajos recursos
Otro de los puntos que puso en cuestión es que un alto número de personas que esperan la reforma migratoria son de bajos recursos, no con facilidad tienen acceso a la justicia ni a los servicios legales, por falta de estudios y porque no comprenden cómo funciona: “Si va a haber reforma tiene que tomar en cuenta esto”.
La abogada hizo un llamado a los inmigrantes irregulares, en particular a la comunidad mexicana, para levantar la voz y pelear por el respeto a los derechos humanos.
“Se tiene que hacer algo porque si no arrollan con uno, entonces sí es fácil decirlo pero uno no sabe lo que es la alternativa, porque en política se piden 10 cosas y se recibe una, no es hora de migajas, es hora del pan completo”, aseveró.
Por su parte, Anna Ochoa O’Leary, profesora del Departamento de Estudios México-Americanos de la Universidad de Arizona, consideró que la reforma migratoria debe tomar en cuenta la unidad de las familias, toda vez que en la actualidad existe un estatus mixto de éstas; es decir, los padres nacieron en México y son ilegales, los hijos ya son estadounidenses y tienen derechos.
“Si hubiera un paso en donde cuando menos un buen porcentaje de esa población que vive entre las sombras pueda tener ya documentos legales, va a ser muy importante para ellos, porque lo que quieren es dejar de esconderse”, comentó en entrevista la experta.
La profesora además destacó que en la Unión Americana son precisamente los inmigrantes ilegales quienes más benefician a la economía y la sostienen.
El Movimiento por Una Reforma Migratoria Justa (FIRM, por sus siglas en inglés) emitió un comunicado en el que expresó que el proyecto de reforma migratoria es un punto de partida.
Sin embargo, cuestionó la fecha límite para elegibilidad, así como otras restricciones “injustas” que podrían dejar a cientos de miles de familias fuera del proceso.
“Que el proceso para la ciudadanía tome 13 años es injusto; se tiene que reducir sustancialmente”, indicó el comunicado de la organización.
Alertan por posibles fraudes
Por lo pronto, organizaciones de mexicanos en Estados Unidos, así como los consulados de nuestro país, realizan ya una campaña para alertar a los connacionales sobre cualquier posible fraude del que pudieran ser víctimas.
Y es que desde que el proyecto de reforma migratoria comenzó a trabajarse, se dieron casos de gente que comenzó a hacer listas de espera y a cobrar por ello.
A través de medios de comunicación electrónicos, principalmente, y directamente en los consulados, las autoridades mexicanas informan que por el momento no hay nada aún sobre reforma migratoria, por lo cual aún no se lleva a cabo ningún proceso de regularización.
Sin embargo, las autoridades mexicanas sí alertan a los connacionales a que tengan listos sus documentos de identidad, entre otros, al corriente, porque si la reforma se vuelve realidad, les serán entonces de mucha utilidad.
La Organización Nayusa (Nayarit-Estados Unidos) comenzó a difundir, a través de las redes sociales, una alerta sobre “vivales” que ya cobran por preparar y tener listos los documentos que se requerirían para una regularización.
“Es mentira, porque todavía no tenemos ley de migración y mucho menos se sabe cuáles documentos van a pedir”, señaló la organización en el comunicado.

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