martes, 29 de enero de 2013

EU: alcanza Senado pacto para reforma migratoria


Un grupo bipartidista de senadores alcanzó ayer un acuerdo para impulsar un proyecto de reforma migratoria para 11 millones de indocumentados, que incluirá un "camino duro, pero justo a la ciudadanía"


WASHINGTON.— Un bloque de senadores demócratas y republicanos presentó ayer las bases de un acuerdo marco bipartidista para impulsar un proyecto de reforma migratoria que abriría las puertas de la ciudadanía a 11 millones de indocumentados a que viven en Estados Unidos, en lo que será un “camino duro, pero justo”.

Ocho senadores, cuatro demócratas —Charles Schumer, Dick Durbin, Robert Menéndez y Michael Bennet — y cuatro republicanos —John McCain, Lindsey Graham, Marco Rubio y Jeff Flake—, avalan este acuerdo que podría traducirse en una iniciativa de reforma migratoria que podría aprobarse este mismo año.
En una rueda de prensa, McCain reconoció por primera vez que, tras el voto de castigo de la comunidad hispana a los republicanos en las pasadas elecciones presidenciales, su partido se ha visto obligado a reconsiderar su posición frente al problema de la inmigración indocumentada. Asimismo, admitió las diferencias en el seno del partido y el difícil camino que hay por delante.
En un encuentro multitudinario, el senador Schumer, reconoció que el camino iniciado ayer será difícil y reveló que la noche del pasado domingo mantuvieron una conversación telefónica con el presidente Barack Obama para informarle del acuerdo alcanzado. “El presidente se mostró muy contento de que pudiéramos alcanzar un acuerdo”, dijo Schumer al considerar que, ante la magnitud del desafío para impulsar una reforma que ha dividido durante casi dos décadas a la nación, lo más aconsejable era que el primer movimiento llegara desde el Senado para recabar desde ahí los apoyos necesarios en la Cámara de Representantes y en la Casa Blanca.
“Por primera vez en mucho tiempo, hoy es más arriesgado no apoyar una reforma migratoria, que apoyarla”, dijo Schumer. 
Los llamados dreamers, que llegaron al país cuando eran menores y no por voluntad propia, tendrán preferencia para optar a la ciudadanía, mientras los trabajadores indocumentados del sector agrícola podrán convertirse en ciudadanos mediante un plan específico para ellos.
Obama esbozará su propia propuesta en la ciudad de Las Vegas, en la que reiterará la necesidad de que la iniciativa de reforma migratoria contemple la vía a la ciudadanía para todos aquellos que reúnan los requisitos.
Schumer señaló que si la ley es aprobada “quienes viven en las sombras obtendrán inmediatamente el derecho legal a quedarse aquí y trabajar, y no serán deportados siempre que no tengan registro criminal”. Reconoció que la legalización de millones de indocumentados no tendrá un carácter automático y que estará vinculado a la seguridad de la frontera con México y a un mayor control de los inmigrantes con visas temporales que abandonan el país cuando les es requerido.
Durbin se pronunció en el mismo sentido, al decir que “depende obviamente del trabajo que se haga en la frontera. Vamos a establecer estándares para seguridad fronteriza, y si alguna vez vamos a pasar a estas personas del estatus temporal a la residencia permanente, tomará tiempo”.
Alcaldes y empresarios liderados por el neoyorquino Michael Bloomberg, celebraron la propuesta bipartidista, en tanto la Sociedad de las Américas y el Consejo de las Américas consideraron que la reforma migratoria podrá negociarse de manera rápida y justa entre los dos partidos. (Con información de agencias)

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