Como se sabe el temple del político se conoce en la
adversidad y la prueba de ácido, mide la capacidad más inmediata que posee el
gobernante para enfrentar las adversidades.
Ante los acontecimientos recientes, se puede afirmar que el
presidente Enrique Peña Nieto enfrentó la primera prueba de ácido de su
gobierno: la explosión en las oficinas corporativas de PEMEX. Veamos los hechos:
Ø A los pocos minutos de ocurrida la explosión, llegaron al
lugar los funcionarios responsables de la seguridad nacional (Gobernación,
Ejército, Armada, PGR).
Ø Al llegar de una gira por Colima, el presidente Peña Nieto
de inmediato se trasladó a PEMEX, a la vista de todos y avisando de lo que
consideró su deber en las redes sociales: coordinar los trabajos de rescate.
Ø Tras realizar un recorrido por la zona afectada y analizar la
situación, el mandatario pidió no especular por lo ocurrido y dijo que las
investigaciones se realizarán a fondo.
Ø Los comentarios y las reacciones de los empleados de PEMEX
fueron positivas. Sintieron certidumbre y solidaridad.
Por la velocidad y contundencia de la respuesta
presidencial ante la desgracia, se puede decir que el presidente no dudó en
estar con la gente que sufrió la tragedia. Como gobernador del Estado de México,
en adversidades relativas a inundaciones, las reacciones de Peña Nieto fueron
similares también.
Se puede afirmar que el presidente no necesariamente debe ser
experto en rescates, empero, en el terreno afectado, Peña Nieto ordenó diez acciones
inmediatas:
1. Proporcionar los
primeros auxilios y decidir el traslado de los lesionados a las instalaciones
médicas propias y a otros hospitales.
2. Seguimiento personal
de la evolución de los heridos, así como apoyo a sus familiares.
3. La Dirección
Jurídica realiza gestiones para agilizar los trámites legales y ministeriales
para la entrega de los cuerpos a sus familiares.
4. Personal de las
áreas de recursos humanos acompaña a los familiares para orientarlos y
brindarles la ayuda necesaria.
5. Apoyo para cubrir
todos los gastos funerarios.
6. Apoyo para orientar
sobre los trámites y derechos post mortem.
7. Se cubrirán la
totalidad de los gastos de hospitalización de aquellos lesionados que se
encuentren en nosocomios privados.
8. Instalar módulos de
atención a familiares en los hospitales centrales de Azcapotzalco y Picacho de
PEMEX, para la recepción de solicitudes y atención de dudas.
9. Gestiones con las
compañías aseguradoras para el pago inmediato de los seguros de vida a los
beneficiarios.
10. Apoyo a los deudos
en el caso del traslado de cuerpos a diferentes entidades federativas.
Por lo que se puede apreciar gran parte del éxito de Peña
Nieto obedece, además del carisma, a la
empatía que tiene con la gente, y que gobierna escuchando y atendiendo de cerca las demandas
de la población, lo que no es poca cosa. Es lo suyo, dirían los clásicos.
Termino mi comentario
con una estampa que retrata el carácter del mandatario: durante el recorrido
que el presidente hizo entre la gente afligida y desesperada, una persona
solicitaba insistentemente a un empleado gubernamental información sobre su
familiar; ante la negativa e insensibilidad del empleado, Peña Nieto le dijo al
bote pronto: ¡désela, que le cuesta!
María Eugenia Ramírez
Aguilar
Analista
ramirezaguilarme@gmail.com
05.02.13
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