· LUIS VELZQUEZ
07:03 a.m.
Diario
de un reportero
•Un
fotógrafo en Ginebra
•La
gráfica incómoda…
Luis
Velázquez
17 de
agosto de 2013
DOMINGO
Fotógrafo
jarocho en Ginebra
Jarocho de nacimiento, con
raíces familiares en Alvarado, Humberto Salgado fue fotógrafo durante muchos
años aquí, en Veracruz, y luego, cuando la vida incluía otra mirada hacia el
resto del mundo, emigró a Ginebra donde permaneció más de dos décadas.
Allá, su talento periodístico
y fotográfico fue puesto a prueba, y aun cuando empezó como freelance, así
prefirió vivir el resto de sus días en su experiencia europea.
Por ejemplo, en una gira del
presidente de Líbano, Amine Gemayel, quedó tan satisfecho con su calidad
fotográfica que el presidente lo invitó a residir en aquella parte del mundo
árabe.
Después, en la dura y feroz
competencia de fotógrafos, se convirtió en el preferido de Kofi Annan, el líder
máximo de la ONU ,
quien lo invitaba a cada una de sus giras en el mundo porque su imaginación
fotográfica era más creativa que la de un pintor.
Disciplinado con sentido
militar, su archivo fotográfico incluye desde los inicios en el puerto jarocho
hasta Europa, ordenados por asuntos, fechas y ciudades.
En algunos periódicos de
Europa quedó el testimonio de su trabajo gráfico, incluido hasta cuando algunos
fines de semana, para darse un respiro en los días iguales, monótonos y
aburridos, se iba a las playas nudistas a recrear más la imaginación explorando
nuevas líneas artísticas.
Jubilado por el gobierno
suizo, con su esposa suiza, la inseparable Marlisse, pintora, química de
profesión, han regresado a Veracruz para vivir en la quietud provinciana.
LUNES
“Mi
fotógrafo”, “mi reportero”
En el siglo pasado, los
reporteros tenían la costumbre de presentar al fotógrafo en una entrevista como
“mi fotógrafo”, en vez de pronunciar, anteponer, su nombre.
Años después, y por fortuna,
los fotoperiodistas se sublevaron y ganaban el brinco a los reporteros y cuando
saludaban a un entrevistado decían “mi reportero”.
Entonces, los periodistas se
inconformaban, hasta que de plano la fuerza de la costumbre y del hábito fue
modificándose, de tal forma que ni uno se otro se presentaban como si fueran de
su propiedad.
Según parece, la dignidad
fotográfica inició en la ciudad de México con el fotógrafo Pedro Valtierra, de
La jornada, quien imprimió un gran decoro al trabajo gráfico.
Fueron aquellos los tiempos
cuando se acuñó de igual manera el término de fotoperiodista.
También el de reportero
gráfico.
Claro, todavía existen
quienes se pasaban de tueste, incluidos algunos directores editoriales que
suelen referirse a la persona como “mi reportero” y/o “mi fotógrafo”.
MARTES
Cuarteto
de fotógrafos creativos
Hay en el puerto jarocho un
cuarteto de fotógrafos, jóvenes todos, menores de 25 años de edad, que, entre
otros, prestigian el trabajo gráfico en la prensa escrita:
-Yahir Ceballos, corresponsal
de Proceso.
-Félix Márquez, corresponsal
de Cuartoscuro.
-Jonatan Rosas, corresponsal
de AVC.
-Sergio Aldazaba, reportero y
fotógrafo de Órale.
-Y una mujer: Koral Carballo.
Ellos apenas caminan por la
vida periodística, llenos de enjundia y coraje, pero más aún, de talento e
imaginación artística, para contar la historia de los días al lector, con la
mirada fresca, independiente, autónoma, libre, de los jóvenes.
Pero, además de que como
piedras en el camino la vida los ha acercado, hay entre ellos un alto sentido
de solidaridad humana y unos y otros se ayudan, se orientan y reorientan en
tertulias interminables, alrededor de su trabajo.
Y ese tipo de solidaridad
resulta inverosímil en un oficio lleno de intrigas, envidias y descréditos,
buitres merodeando como águilas en las alturas para avalancharse sobre la presa,
sin piedad y misericordia.
Y más en un oficio como el
periodístico, donde resulta inverosímil que un trabajador de la información que
reconozca, acepte y respete y admire el trabajo de otro, de los otros… pues la
mayoría son generales de cinco estrellas.
MIÉRCOLES
La foto
incómoda
Juan Miranda fue jefe de
fotógrafos del semanario Proceso que ahora coordina Marco Antonio Cruz, quien
iniciara su vida gráfica en el periódico La jornada.
En el sexenio de José López
Portillo, Agustín Acosta Lagunes, subsecretario de Hacienda, encargado de las
aduanas del país, Juan Miranda acompañó a un par de reporteros a una entrevista
con el futuro gobernador de Veracruz, días aquellos en la víspera del destape.
Durante las casi dos horas
que durara la entrevista, Juan Miranda estuvo a la caza de Acosta Lagunes para
el mejor ángulo noticioso en una oficina cerrada, llena de papeles, dos sillas,
con la foto gigantesca de López Portillo y en donde nada indicaba una foto
espectacular.
Entonces, el subsecretario de
Hacienda trepó los pies en el escritorio con aire triunfalista, asegurando que
sería el candidato a gobernador, feliz, satisfecho, con la risa del “pinche
poder”.
Y Juan Miranda disparó el
flashazo.
Don Agustín le dijo: “¡Esa
foto… no!”.
Y Juan Miranda sólo
contestó con una sonrisa indescifrable.
Apenas bajaban en el
elevador, Juan Miranda mostró la foto de don Agustín trepados los pies en el
escritorio y fue la foto enviada a portada, a 8 columnas.
A partir de aquella fecha,
Acosta Lagunes odió al reportero con un rencor multiplicado en cada noche de
luna…
JUEVES
“Esa
foto es una tentación”
Dijo el fotógrafo Humberto
Salgado a don Julio Scherer García, director general de Proceso, en su oficina en
la ciudad de México, calle Fresas 13:
--Le traigo un regalo.
--¿Un regalo?
--Sí, un regalo.
Y Salgado extendió la foto,
blanco y negro, donde el presidente Miguel de la Madrid está en el café de La Parroquia , puerto
jarocho, entonces en la avenida Independencia, tomando un lechero y una
canilla, con el gobernador y algunos secretarios del gabinete.
Miguel de la Madrid toma la canilla con
la mano derecha y con unos ojos de lujuria gastronómica, el fulgor por la
delicia del banquete, abriendo la boca como un cráter en el fondo de la tierra,
se introduce el pan en la boca.
Y en ese preciso momento,
Salgado tomó la foto.
Don Julio se quedó mirando la
foto, absorto, en silencio, y luego de unos segundos, quizá minutos, dijo:
--Caray, don Humberto,
chingona. Súper chingona foto. ¡Portadaza, don Humberto, portadaza!
Y luego enseguida volvía a la
foto. La miraba. Mejor dicho, la escudriñaba. Quizá imaginaba el titular de la
portada. El reportaje. Acaso pensaría que la foto lo decía todo. Ahí estaba el
hecho noticioso. En la mirada lujurienta del presidente por la canilla. El
cafecito humeante.
--¡Portadaza, don Humberto,
portadaza! ¡Qué chingón es usted!
--Gracias, don Julio.
--¿Me la regala usted?
--Sí, sí, claro. Es
para usted.
Scherer regresaba a la foto.
Y otra vez la mirada. Mejor dicho, la escudriñaba. Sus ojos, puñales que
tasajeaban la realidad. Su mirada, una lupa. Imaginaba el titular. Imaginaba la
portada del siguiente número. El reportaje que acompañaría a la foto.
Entonces, Scherer dijo:
--Gracias, don Humberto,
gracias, pero mejor llévesela.
--¿Por qué, don Julio? Es
para usted.
--No, no, don Humberto,
llévesela. Es demasiada tentación para nosotros. Llévesela.
Sorprendido con la respuesta,
Salgado dijo:
--Bueno, se la regalo para
que usted la guarde.
--No, don Humberto, guárdela.
Si se me queda, la publico.
VIERNES
La foto
que enfureció a un político
En Martínez de la Torre , a la una de la
mañana, Ignacio Morales Lechuga, coordinador de la campaña de Agustín Acosta
Lagunes a gobernador, aceptó una entrevista y autorizó un fotógrafo: Humberto
Salgado.
Morales Lechuga apareció
recién bañado, perfumado, vestido con pijama y en pantuflas.
De inmediato, dueño del
escenario, el político poderoso que sería, se tiró sobre un sillón tlacotalpeño
para platicar.
En la medida que avanzaba la
entrevista, el futuro subsecretario y secretario General de Gobierno, hablaba y
hablaba y, al mismo tiempo, se metía los dedos de la mano derecha entre las
hendiduras de los dedos de los pies, en un acto de limpieza, como checando si
le habían quedado algunas gotas de agua.
Salgado, perspicaz y
quisquilloso, dejó de enfocar la cámara fotográfica a la cara de Morales
Lechuga y optó por tomar las fotos de sus manos operando en los dedos de los
pies, luciendo, claro, la pijama.
La secuencia fotográfica fue
publicada en la página 3 del periódico como noticia principal, con la
entrevista que nadie leyó porque el hecho informativo estaba en la pijama y en
los dedos escarbando las hendiduras de los pies.
El resultado fue categórico:
por aquí Acosta Lagunes ganó la elección, y lueguito de otros hechos y
circunstancias, todo aquel equipo de reporteros y fotógrafos fue despedido del
periódico, porque así lo había solicitado Morales Lechuga de parte del
gobernador electo.
Expediente
2013
El
compadre falló…
Luis
Velázquez
17 de
agosto de 2013
Efímero subsecretario de
Finanzas, efímero diputado federal, efímero presidente municipal de Boca del
Río, efímero titular de Finanzas y Planeación, el economista Salvador Manzur
Díaz perdió tres alcaldías, las más importantes, en la elección del dominguito
7 de julio, y así lo quieren seguir premiando.
Claro, es el compadre. Y de
acuerdo con la regla pueblerina, el compadre es el otro yo, el álter ego, y/o
como decía Albert Camus, uno mismo.
Y si un ser humano tiene un
compadre así, el paraíso baja a la tierra, afirmaba el autor de “El
extranjero”.
En el mundo priista todos
saben que luego del ranulgate, el compadre siguió operando la campaña electoral
en el distrito de Boca del Río, y el resultado fue el siguiente.
Uno: el priista Sergio Pazos
junior fue derrotado por Miguel Ángel Yunes Márquez… camino a la alcaldía
boqueña.
Dos: el priista Cipriano
Hernández, el cantor de Televisa, fue derrotado en Medellín.
Y tres: el priista Gustavo
Mora Baizabal, recomendado del gobernador de Quintana Roo, Roberto Borge, fue
derrotado en Tlalixcoyan.
El partido tricolor quedó con
las alcaldías de Ignacio de la
Llave , José Flores, quien será alcalde por tercera ocasión, y
fuera ahora nominado por Fidel Herrera.
Y Jamapa, donde la candidata
priista, Maribel Díaz, salió triunfante, pero ha sido impugnada.
Y si consideramos que los
hechos y las circunstancias son el único aval del hombre público, entonces, el
compadre falló.
QUEDÓ
SOLO EL COMPADRE…
Pero más aún.
Resulta curioso que luego del
ranulgate ningún priista tirara su espada en prenda en nombre del compadre.
Todos lo dejaron solos.
Y sin entrar en polémica
innecesaria, alguna razón de peso existirá para que a su alrededor se haya
construido un silencio indicativo cuando, se entendía, integraba un equipo con
miras a la candidatura a gobernador en el año 2016, que ya tenía segura.
Incluso, hacia el interior
del gabinetazo percibían que de “Los niños de la fidelidad” era el puntero, lo
que fue ratificado cuando luego del ranulgate, el gobernador lo defendiera en
Los Pinos y/o ante el gabinete político de Peña Nieto para que siguiera como
secretario de Finanzas donde, por desgracia, permaneció 52 días.
VETADO
EN LOS PINOS
Es más, de cara a los últimos
cambios, fue manejado, de forma oficial, en los medios, primero, que regresaría
a SEFIPLAN; después, a la
Secretaría de Desarrollo Económico, en lugar de Erick Porres
Blesa; al último, Érika Ayala, entonces secretaria General del CDE del PRI, lo
miró, con Ranulfo Márquez (acaso de relleno) como nuevo presidente del
partidazo.
A la fecha, ni uno ni lo otro
ni lo otro.
De entrada se sabe que
estaría vetado para un cargo público en el primer plano del gabinete desde el
altiplano.
Y aun cuando el compadre
sacrosanto lo perfila, todavía hay candados irresistibles.
Pero, bueno, “en política no
hay hombre muerto” asegura el dicho popular.
Tampoco “una enfermedad que
dure cien años… ni enfermo que la aguante”, pues hasta el mismo sexenio (tanto
el estatal como el federal) tienen fin.
ESCRIBIR
LA HISTORIA DEL
FIDELATO Y EL DUARTISMO
De acuerdo con las versiones,
el compadre está refugiado en tareas diarias en la oficina de David Osorio (un
cuarentón a quien le abriera la puerta en su paso por SEFIPLAN en el fidelato
con todos los espectaculares de norte a sur de la tierra jarocha) donde
despacha con su negocio Publex y con quien sostiene una relación amical fuera
de serie.
Se ubica a la altura de la
comunidad Playa de Vaca, con alberca, y en donde se estaría, además, nadando
todos los días, el ejercicio más completo para el estrés.
Desde ahí, claro, sigue
operando misiones especiales del sexenio próspero, esperando vientos
favorables.
Mientras tanto, ha de estar
con los pelos de punta cuando ha visto a sus rivales por el 2016 (el segundo
secretario General de Gobierno y el segundo secretario de Desarrollo Social)
aproximarse más y más a la meta de la carrera sucesoria.
Pero, además, teniendo todo a
favor para seguir publicitándose en la prensa escrita, hablada y digital, y que
constituye un talón de Aquiles de la mayor parte de “Los niños de la
fidelidad”.
Peor tantito, estará a punto
del infarto sopesando si será cierto que la alcaldesa jarocha, con quien se
rafagueara, seguirá posicionada hacia el 2016 para convertirse en una fuerte
aspirante a la sucesión, ahora cuando termine el mandato edilicio.
Por lo pronto, quizá
convendría que el compadre escribiera la primera parte de sus memorias,
digamos, la vida pública durante el fidelato y los dos años y siete meses y
medio del duartismo, pues ningún historiador de Veracruz se ocupa de la
historia política y constituye un desperdicio que con los días y los años los
hechos y los datos se olviden…
POSDATA: Crónicas picosas,
reportajes picosos y columnas picosas en el blog.expediente.mx…,
como en ningún otro medio en Veracruz.
Barandal
• Seis
titulares de SEGOB, al trono
•Antesala
de la gubernatura
•Historia
política de Veracruz
Luis
Velázquez
17 de
agosto de 2013
PASAMANO: el
club de barbies, reinis y kens del secretario General de Gobierno (SEGOB)
habrán de darse a una tarea insólita: buscar las fotografías de seis
exsecretarios de Gobierno que de tal oficina brincaron a la gubernatura… Así,
el titular de la SEGOB
pasaría los días y meses más fascinantes y acelerados de su vida pública,
cuando menos de la fecha al año 2016, cuando el partido tricolor nomine al
candidato a la gubernatura… Y es que, como se sabe, “El chily-willy” se ha
colocado como puntero a suceder en el cargo a Javier Duarte como parte del
proyecto transexenal del góber fogoso… Claro, la fotografía del gobernador
seguirá ahí, quizá en el mismo espacio donde la tenía el segundo secretario de
Comunicaciones, pero a un lado, las otras seis fotos restantes… Ellas son las
siguientes: la primera, la foto del general Heriberto Jara Corona, quien fuera
secretario de Gobierno con el general Cándido Aguilar en el período 1914-1915,
porque luego fue relevado por M. Pérez Romero; en tanto Jara Corona asumió la
gubernatura en el periodo 1924-1927 y tuvo como segundo de abordo al poeta
Manuel Maples Arce, el creador del movimiento estridentista… La segunda foto
sería la del doctor Delfino Victoria, quien a partir del 11 de noviembre de
1928 fuera el segundo secretario de Gobierno del general Cándido Aguilar en su
segundo periodo como gobernador, del primero de diciembre de 1927 al 30 de
noviembre de 1920… Así, Delfino Victoria sustituyó como gobernador interino al
general Cándido Aguilar en el periodo comprendido del mes de noviembre de 1918
al 7 de abril de 1919…
BALAUSTRADAS: la
tercera fotografía sería la de Gonzalo Vázquez Vela, quien fuera secretario de
Gobierno del general Adalberto Tejeda Olivares de los años 1928 a 1932… y que se
convertiría en su legítimo sucesor de los años 1932 a 1936… La cuarta
fotografía sería la de Fernando Casas Alemán, quien fuera el titular de la SEGOB del gobernador Miguel
Alemán Valdés durante el periodo 1936-1940 y que hacia los años 1939-1940 fuera
gobernador sustituto de Alemán Valdés, nombrado, a su vez, coordinador de la
campaña presidencial del general Manuel Ávila Camacho y luego fuera ungido
presidente de la república en aquella ocasión, cuando también jalara a don
Adolfo Ruiz Cortines de la gubernatura a la Secretaría de
Gobernación y pasaran a la historia como los únicos veracruzanos que del trono
imperial de Veracruz han pasado a Los Pinos… La quinta fotografía sería la de
Ángel Carvajal, el padre de Gustavo Carvajal Moreno, que fuera secretario de
Gobierno con don Adolfo Ruiz Cortines, de 1944 a 1948, año en que
Ángel Carvajal se convirtió en gobernador sustituto, pues don Adolfo fue
nombrado secretario de Gobernación y luego presidente de la república… Y
la sexta y última fotografía sería la de Dante Alfonso Delgado Rannauro, quien
fuera titular de la SEGOB
con Fernando Gutiérrez Barrios durante dos años, 1986-1988, y luego el
gobernador del cuatrienio restante, pues Gutiérrez Barrios fue llamado por
Carlos Salinas a la secretaría de Gobernación… Del sexteto anterior, el segundo
secretario de Gobierno del Veracruz actual enmarcaría en una foto central a
Gonzalo Vázquez Vela, quien fuera secretario de Gobierno en tres ocasiones: la
primera, con Delfino Victoria; la segunda, con Heriberto Jara, y la tercera,
con Adalberto Tejeda Olivares…
ESCALERAS: claro,
si las barbies y reinis son políticas sensibles, finos para el halagado, un
talón de Aquiles del titular de la
SEGOB , añadirían las fotografías de Manuel Carbonell de la Hoz , subsecretario de Gobierno
con Rafael Murillo Vidal, sexenio 1968-1974, y que fuera candidato a gobernador
durante 72 horas, nombrado ya por Luis Echeverría Álvarez, hasta que de pronto
se le atravesara la frase bíblica de Jesús Reyes Heroles: “Yo, como
veracruzano, no he votado por Carbonell”, y ni modo, se le cayó… También
colgarían en su oficina la foto de Miguel Ángel Yunes Linares, quien de la
secretaría de Gobierno pasó al CDE del PRI, y luego de perder 105 alcaldías
renunciara al tricolor, llamando traidores a todos, renunciando al partidazo y
refugiándose años después en el PAN… La foto de Yunes ocuparía un nicho
especial, dado el paralelismo con el secretario de Gobierno de Duarte, quien en
la elección del dominguito 7 de julio perdiera 114 presidencias municipales, es
decir, nueve más que “El Chucky”… Pero además, las fotos de Carbonell y Yunes
le recordarían que a veces, ni modo, los sueños son inalcanzables, y así lo
ubicaría en la tierra para dejarse de tanto pedantería… Además, por ningún lado
debiera cundir el pánico, pues a la fecha, Duarte ya lleva el segundo titular
de la SEGOB …
Pero si nos vamos a la historia, el general Cándido Aguilar tuvo dos
secretarios de Gobierno (José María Mena y el doctor Delfino Victoria, en el
segundo periodo, y dos más en el primero (Heriberto Jara Corona y M. Pérez
Romero)… Heriberto Jara, también dos, (Gonzalo Vázquez Vela y Manuel Maples
Arce, en el segundo periodo, y uno solo, Manuel García Jurado en el primero)…
Miguel Alemán Valdés, dos (Adán Ramírez López y Fernando Casas Alemán)… Rafael
Hernández Ochoa, dos (Luis Octavio Porte Petit y Emilio Gómez Vives)… Agustín Acosta
Lagunes, tres (Raúl Lince Medellín, Ignacio Morales Lechuga y Amadeo Flores
Espinosa)… Dante Delgado, dos (Alfredo Algarín Vega y Miguel Ángel Díaz
Pedroza… Patricio Chirinos Calero, dos (Yunes Linares y Salvador Mikel Rivera)…
Miguel Alemán Velasco, dos (Nohemí Quirasco y Flavino Ríos Alvarado)…
POSDATA: Crónicas picosas,
reportajes picosos y columnas picosas en el blog.expediente.mx… como
en ningún otro medio en Veracruz.
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