jueves, 19 de julio de 2012

GNOMOS, DUENDES Y CHANEQUES.



Ubaldo Alvarez Melchor.

¿Conflicto post electoral o distractor de la crisis?

No me preocupa el grito de los violentos, de los corruptos, de los deshonestos,
de los sin ética. Lo que me preocupa es el silencio de los buenos.
MARTIN LUTHER KING.

Lo dijeron en campaña. Enrique Peña Nieto: “No es posible que en pleno siglo XXI existan 21 millones de mexicanos en pobreza alimentaria”. Andrés Manuel López Obrador: “Los más graves problemas de México son la inseguridad, la corrupción y la impunidad”. Josefina Vázquez Mota: “Los gobiernos del PRI no combaten a la delincuencia”. Gabriel Quadri describió un escenario apocalíptico de contaminación imparable, deforestación indiscriminada y abandono oficial de los mares, ríos, lagunas, manglares, bosques, etc.

  El conflicto post electoral 2012 ha desplazado a segundo término estos temas, dándole prioridad a la disputa por el poder, en un fenomenal espectáculo dictado por la mercadotecnia, reducido a un concepto simplista y ambivalente: los que ganaron la elección preside3ncial son los buenos y los que desconocen los resultados oficiales e impugnan el proceso, son los malos.

  En ese contexto se inscribe el reciente editorial de “El País”, que se edita en Madrid, España y que circula en Europa y América, uno de los diarios más influyentes, comparable, guardadas las debidas proporciones, con The New York Times.

  Con el título “Obrador es un lastre”, el diario español menciona datos y situaciones que resultan acertadas y basadas en la realidad, como el hecho de que la diferencia de más de tres millones de sufragios representa un argumento contundente para las autoridades electorales; o que “las protestan callejeras expresan la insatisfacción de muchos mexicanos con el regreso al poder, del PRI”.

  Pero donde el gato enseñó la cola es en la descalificación contundente del candidato de la izquierda cuando “El País” afirma: “Pero ese inquietante retorno de un partido íntimamente asociado a la corrupción… no puede ocultar el hecho de que el populista Obrador ha sido siempre un mal perdedor”.

 Y después que lo sentencia, lo ejecuta; y con él a Cuauhtémoc Cárdenas, Porfirio Muñoz Ledo, Pablo Gómez y tantos otros que tienen sus correspondientes pares, en las filas del Partido Socialista Obrero Español o en la extrema izquierda, que se oponen a los criminales recortes presupuestarios que hace el derechista Rajoy en educación y salud, mientras incrementa el IVA, pese a que en campaña prometió lo contrario: “La izquierda mexicana viene fracasando desde 1988 en su intento de alcanzar la presidencia. Para los correligionarios de López Obrador parece llegado el momento de preguntarse si les conviene como líder un hombre dos veces derrotado, con tendencia al victimismo conspiratorio y cuyo estilo abrasivo y anquilosado le ha enajenado una parte de su voto natural. Obrador es un lastre. En su propio partido, el PRD, hay dirigentes —Marcelo Ebrard, jefe del Gobierno del Distrito Federal, o su sucesor, Miguel Ángel Mancera, entre otros—, pragmáticos y dialogantes, que no suscitan el rechazo de los electores y están en mucha mayor sintonía con las realidades del México de hoy”.

  Resulta extraño y sospechoso que un diario que cuenta con un equipo humano altamente calificado se haya inspirado en informes de segunda mano proporcionados presuntamente por Ernesto Zedillo Ponce de León, consejero de la empresa Priza, que edita “El País”, cuando pudo haber designado un enviado especial que cubriera el proceso electoral 2012 en México; como lo hace cotidianamente para atender los temas de interés general en cualquier zona de conflicto en los cinco continentes.

  Quizá se pueda encontrar la causa de este apresurado y atípico “editorial” en dos indicios que son del dominio público: la exitosa actividad de empresas españolas en México a quienes abrió generosamente las puertas Felipe Calderón Hinojosa; y el hecho de que un español haya sido el primero de los precandidatos a sucederlo: Juan Camilo Mouriño, fallecido en un accidente aéreo.

  Entonces “El País” debió ponerle otro título a su editorial; por ejemplo: “Cuidando el negocio”. 

hosiriuses1@yahoo.com.mx

uamtalib@hotmail.com


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